Zumo de noni

LA HISTORIA DEL ZUMO DE NONI Y DE COMO LLEGÓ AL MUNDO

El noni es originario del sudeste asiático, concretamente de la India. Desde allí viajó al resto de la polinesia junto con los nativos. Los indígenas consideraban el noni una planta esencial y por eso la llevaban en sus viajes. Lo mismo ocurrió más tarde con los polinesios. Estos usaban el noni para todo, desde la extracción de tintes a la elaboración de útiles con sus ramas. Pero, evidentemente, el principal uso del noni era como planta medicinal. Al considerarla tan valiosa la llevaron consigo en sus viajes hasta los lugares del mundo dónde hoy se encuentra. Los polinesios usaban el noni en todas sus preparaciones medicinales con las que trataban los problemas de salud que tenían. La referencia médica más antigua que se tiene del noni hasta la fecha, se remonta a varios miles de años atrás, a los antiguos textos medicinales indios Sanskrit Ayurvedic. No fue hasta la década de los 50 que el Dr. Heinicke empezó a sentar las bases del estudio del fruto del noni. Más tarde el Dr. Solomon hizo un estudio con más de 25000 enfermos que padecían diferentes afecciones. Los trató con noni y evaluó la mejora que habían tenido. Desde entonces cada vez más estudios evidencian las bondades del zumo de noni.

poblado rodeado de arboles de noni  silvestres

La comercialización del zumo de noni en el mundo fue a la par con los estudios científicos. En Europa la empresa Morinda Inc. solicititó la autorización para la comercialización de Tahitian Noni® el 1997. Después de realizar estudios de seguridad alimentaria, la Unión Europea falló a favor de la empresa en noviembre del 2003. Después muchas otras empresas han conseguido el permiso de la Unión Europa para la comercialización de zumo de noni. A partir del 2004 su consumo se extendió por Europa y España, hasta ser el noni, a día de hoy, un producto bastante conocido entre las personas que tienen interés por los productos naturales, la nutrición y la dietética.